Microempresas de Mantenimiento de
Caminos Rurales en Latinoamérica, un modelo exitoso
de gestión vial
Las microempresas de mantenimiento rutinario de caminos fueron impulsadas por
primera vez en Latinoamérica por el Ministerio de Obras Públicas y Transporte de
Colombia, como una propuesta de solución técnica y económica al problema del mantenimiento
de carreteras. Entre 1984 y 1995 crearon 400 microempresas que atendían más de 20,000 Km
de caminos nacionales y departamentales, mayormente asfaltados. A partir de 1996 la
experiencia fue replicada en Perú, adaptando el modelo a la operación de caminos rurales.
Entre 1996 y 2000 el Ministerio de Transportes y Comunicaciones creó 411 microempresas que
atienden 10,800 km de caminos vecinales afirmados, ubicados en zonas de extrema pobreza.
Las microempresas realizan actividades de mantenimiento rutinario y preventivo,
basadas en el uso intensivo de mano de obra, tales como roce y desmonte de maleza;
limpieza de sistemas de drenaje y retiro de pequeños derrumbes; parchado de huecos y
limpieza de la plataforma de rodadura; reparación y cuidado de los sistemas de contención
y puentes menores; arborización para defensa de taludes; limpieza de señales y defensas,
entre otros. Las actividades se orientan a conservar el estado de las vías y no buscan
introducir mejoras sustanciales en ellas, por lo que el sistema se aplica, preferentemente,
sobre caminos que han sido recientemente construidos o rehabilitados bajo normas técnicas;
es decir que poseen cimentación, sistemas de drenaje y obras de arte. El equipo que
utilizan es esencialmente manual, de bajo costo y de fácil utilización. Esto hace que las
exigencias de capacitación técnica sean bajas y permita la posibilidad de que sean
promovidas entre poblaciones con bajos niveles de calificación, como las que habitan
en las inmediaciones de los caminos.
El trabajo que desarrollan, permite una activa participación femenina. Se ha demostrado
que las mujeres pueden desempeñar perfectamente las labores de mantenimiento asignadas
y existen ejemplos donde participan e incluso lideran las mujeres. La modalidad empresarial
que adoptan se ajusta a la legislación y las normas laborales del País, pero en general
se tiende a que estas adopten un carácter asociativo, debido a su origen comunal. Así,
externamente cumplen un rol típicamente empresarial, pero internamente funcionan de manera
asociativa. Al inicio de sus operaciones, los ingenieros de la entidad contratante
(municipio, gobierno intermedio o nacional) asumen un rol promotor, que en un primer
momento se orienta a que los trabajadores aprendan el desempeño adecuado de sus funciones.
Terminada esta etapa, los ingenieros asumen una función de acompañamiento que puede durar
entre seis meses y un año, hasta asegurar que las microempresas están en condiciones de
operar autónomamente. En ese momento se inicia el proceso .de consolidación empresarial,
mediante acciones de promoción socio-empresarial. Los ingenieros dejan su rol promotor y
asumen una labor neta de supervisión.
Mediante el pago de tarifas por los servicios que desempeñan las microempresas se logra
una importante inyección de recursos monetarios en zonas en las que habitualmente no
hay dinero circulante. Esta inyección se constituye en un poderoso estímulo para el
desarrollo de las economías locales. Estudios señalan que el impacto de la microempresa
sobre el consumo local es importante, y que las microempresas han podido acumular y
reproducir capital local, invirtiendo sus ganancias en otros proyectos productivos.
Actualmente el modelo de gestión vial basado en microempresas se encuentra difundido
en muchos países de Centro y Sud América (Nicaragua, Honduras, Guatemala, Ecuador,
Bolivia y Paraguay), y se considera exitoso, por los importantes resultados e impactos
que generan no sólo en términos técnicos, sino también sociales y económicos.
Escrito por: Emilio Salomón
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