Es absolutamente importante insistir en lo crítico que es el mantenimiento vial para asegurar un adecuado servicio de transporte rural, y preservar la infraestructura. Las vías deben ser bien mantenidas, tanto con base en criterios técnicos como en criterios económicos. Desafortunadamente, por lo general, estas vías rurales son de baja calidad y no son pavimentadas, y no existen los recursos suficientes para conservarlas con un buen nivel de transitabilidad durante todo el año, especialmente en la estación húmeda. Este artículo se focaliza en algunas estrategias para viabilizar un buen mantenimiento vial en forma económica.
Con base en lo anterior presentamos nuestra posición estratégica, concluyendo con base en la experiencia que lo importante es lograr dicha transitabilidad o accesibilidad rural (aunque sea a velocidades bajas) y no tanto lograr altas velocidades de operación, de ahí que los temas principales a tratar son aquellos que son críticos para lograr un desplazamiento adecuado de los vehículos y de las personas. A nuestro juicio, estos temas son:
- El ancho de la vía
El costo del mantenimiento de las vías está directamente relacionado con el ancho de las mismas. Por lo general se construyen vías de seis metros de ancho o más, con el criterio de ingeniería de que deben poder cruzarse dos vehículos grandes, sin interferencia, evento que ocurre muy pocas veces durante el día en una vía terciaria. Si se cuentan los segundos en que se cruzan dos camiones grandes, el tiempo total de conflicto es solo de una pequeña porción del tiempo total durante el día. Por otro lado, en las zonas rurales de economías en desarrollo, cerca del 80% al 90% de la carga y de los pasajeros se transportan en medios no motorizados o vehículos intermedios de transporte (Estos pueden ser bicicletas, triciclos, pequeñas motocicletas que llevan varios pasajeros, la gente que va a pié, en carretas haladas por animales, y demás), de tal forma que éstos constituyen la mayoría de usuarios.
En terrenos donde se encuentran muchas vías rurales, la deformación de la plataforma con el tiempo es sustancial, debido a que esta apenas se está estabilizando. Así, a mayor ancho de la vía, mayor tiende a ser el deterioro de la misma, lo cual se debe también a que se forman charcos y escorrentías a lo largo de la vía, lo que termina por deteriorar grandes porciones de la misma.
Lo que se propone es analizar la conveniencia de incrementar el ancho de la vía por etapas, considerando que hay que mantener toda la red vial, construyendo un solo carril o dos huellas inicialmente. A medida que se hagan disponibles otros recursos, será posible ir ensanchando la vía, viabilizando económicamente las inversiones.
- Las técnicas de mantenimiento con equipos mecánicos y el uso de mano de obra
Al hacer mantenimiento con equipos tales como motoniveladora o bulldozer con pala, el operador generalmente corta el terraplen o ladera al lado de la vía, para conformar la cuneta, y al hacer esto toma material suave o blando del lado y lo coloca hacia el centro de la vía, de tal forma que ésta sea más fácil de nivelar, pero en realidad este material se desintegra y se pierde con las primeras lluvias, resultando en un mal estado de las vías. Si ese mantenimiento de cunetas se hiciera a mano y con la determinación de no utilizar este material desechable, se obtendrían mejores resultados en cuanto al mantenimiento de la vía.
Además, si se usa un esquema de mano de obra intensiva es posible incrementar sustancialmente la participación del componente humano (hasta un 40-50% en muchos casos), facilitando lograr un buen mantenimiento vial con un alto impacto social y reduciendo los costos económicos del mantenimiento.
- Las costumbres de mantenimiento preventivo por parte de pobladores o usuarios adyacentes a la vía
La costumbre general en cuanto a mantenimiento de vías rurales es que se espera que el gobierno o la autoridad las mantenga, y muchas veces no se actúa a tiempo, en forma preventiva, o correctiva en los inicios del deterioro, esperando que se presenten las cuadrillas del gobierno, que pueden estar localizadas a grandes distancias. Si se consigue cambiar esta mentalidad, y se entrena y capacita a los usuarios locales para que hagan el mantenimiento preventivo, y efectúen pequeñas o simples acciones para evitar el deterioro de los caminos, se pueden evitar los costos de rehabilitación y mantener las vías en mejores condiciones, facilitando el transporte rural.
- Mejoramiento de Vías para reducir su costo de mantenimiento
Para reducir el costo de mantenimiento, y como una etapa siguiente en el proceso de consolidación de la vía, se propone la estabilización de las partes críticas de la misma. En muchos casos se ha considerado apropiado optar por la estrategia de adoquinado o empedrado en estas áreas (las huellas o un carril), para mejorar las condiciones de transitabilidad de los peatones y de las personas viajando en medios no motorizados, que son los más importantes desde el punto de vista social, y además se mejoran sustancialmente las condiciones de transitabilidad de los vehículos motorizados, ya que los mismos pueden localizar un juego de llantas sobre el área adoquinada y el otro en la parte sin pavimentar o pueden colocar ambos juegos de llantas sobre los dos carriles adoquinados.
Las vías adoquinadas o empedradas permiten trabajar en etapas, tanto a lo ancho como a lo largo de la vía. Además, es posible hacer contratos pequeños, con planos parciales, de tal forma que es posible tener muchos frentes de trabajo, y se acorta el ciclo de preparación de los proyectos. El tener muchos frentes de trabajo simultáneos implica repercusiones políticas positivas, por lo que esta estrategia propuesta debe contar con la simpatía de los políticos.
Este opinion ha hecho Por Joaquín Caraballo, para IFRTD.
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